• Zero waste

    Sin bolsita, por favor

    Uno de mis primeros desafíos al llevar una vida más sostenible fue darme cuenta de la cantidad de plásticos y bolsas que aceptábamos y aparecían en casa. Volvíamos del súper con un mínimo de 5 bolsas y pequeñas bolsas de papel que envolvían otros productos. Imagínense ir de compras dos o tres veces por semana…el “cajón de las bolsas” explotaba. Siempre me hizo ruido esto de tirar algo que puedo usar, entonces llegué a acumular una gran (y cuando digo “gran” es GRAN) cantidad de bolsas de todos los tamaños. Hasta que empecé a cumplir con la regla de rechazar lo que no necesito. La ciudad en la que vivo…