Periodismo ambiental

La economía lineal tiene sus días contados

Vivimos en un sistema económico que se enfoca en “usar y tirar”, donde se extraen recursos limitados y se fabrican, distribuyen, consumen y disponen productos de manera ineficiente (take-make-waste). Este modelo de economía lineal está llegando a su límite porque, convengamos: ¿hasta cuándo podremos sostenerlo?.

Sin embargo, existe otro modelo que plantea un cambio de paradigma, donde la tendencia es optimizar el uso de los recursos renovables y no renovables en toda la cadena de producción, distribución, consumo y post consumo de los productos: la economía circular.

Un sistema económico donde los residuos son valorados como recursos y se integran en un cierre de ciclo enfocado en el retorno de los materiales al proceso productivo.
Bajo esta perspectiva, cuando se genera un producto, el 80% de la contaminación y desperdicios de su producción tienen que ver con la etapa de diseño. Al utilizarse nuevos materiales y tecnología en un nuevo proceso de diseño, se contempla al desperdicio como un recurso. De hecho, lo es: ¿por qué seguir insistiendo en fabricar productos difíciles de gestionar post consumo?.

Un ejemplo de economía circular es la marca Ecovativ Design (foto de portada), quienes fabrican una alternativa al poliestireno expandido (telgopor) a partir del cultivo de hongos. El packaging reemplaza un material difícilmente reciclable y se convierte en un producto útil y compostable.

El paso hacia una economía circular nos llevaría a una producción más sostenible basada en una extracción más eficiente de recursos y orientada en la remanufactura de los productos y un uso más eficiente de la energía, generando así menos desperdicios y costos de fabricación, precios más bajos, crecimiento económico y empleos más justos.

¿Qué opinan de la economía circular? ¿Creen que estamos lejos o cerca de la transición?. ¡Los leo!

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