Zero waste

¿Qué es el Zero Waste?

¿Que cero qué? sí, Zero Waste o Basura Cero es un movimiento internacional que busca que vivamos de manera consciente con una producción mínima de basura. Suena casi imposible, ¿cuántas veces por día abrimos el tachito de basura?. Yo lo hacía permanentemente.

El término no es nuevo, pero comenzó a popularizarse de la mano de Bea Johnson, quien junto a su familia se embarcó en la idea de reducir su basura después de haber llevado una vida cargada de “necesidades permanentes”: una súper casa, coches, comida comprada, ropa que iban a usar pocas veces…Bea comenzó a observar los hábitos que tenían como familia y llevó el zero waste al extremo, hasta que encontró un equilibrio.

Todos conocemos los principios de las 3R: reducir, reutilizar y reciclar. Ella agregó algunos conceptos más para completar este nuevo modo de pensamiento que la hizo ver a la ‘basura’ con otros ojos:
1) Rechazar lo que no necesitamos
2) Reducir lo que consumimos
3) Reutilizar lo que tenemos
4) Reciclar
5) Rot (en inglés, putrefacción, descomposición) / compostar.
Entonces, todo aquello que no pueda ser rechazado, reducido, reutilizado, reciclado o compostado, recién será considerado “basura”. ¡Cómo cambia la perspectiva!.
Bea y muchos otros exponentes del movimiento zero waste conservan su “basura” (todo aquello a lo que no le pueden dar utilidad) para analizarla, repensarla y tratar, en lo posible, de evitarla.

Hace un poco más de un año comencé en este camino y, la verdad, no es nada fácil. Creo que no solo se trata de evitar empaques o preferir comprar cosas en un packaging menos dañino para el planeta, sino en repensar el modelo de consumo de “usar y tirar” que tenemos muy metido adentro. ¿No te parece raro que siempre estemos necesitando algo nuevo?. Si no es un mueble, es ropa, o un auto nuevo, o mil opciones más que nos ofrece el mercado para consumir permanentemente. ¿Alguna vez pensaste que, en la cantidad de personas que somos, ese modo de vivir podría no ser sostenible?. El “zero waste” es un ideal al que tratamos de llegar, pero nadie vive de manera “basura cero”. Se trata de evaluar qué podemos o no hacer y de comenzar a actuar.

Mis bolsas para comprar a granel

Nunca antes me hubiese imaginado analizar mi basura ¿te lo planteaste alguna vez?. Es un aprendizaje interesante. Cada persona tiene su propia huella y está bueno ver que hay basura que generamos y que podemos evitar. Yo, por ejemplo, tiraba (bah, desperdiciaba) una gran cantidad de restos orgánicos: té, cáscaras de frutas y verduras y muchísima yerba. Cuando empecé a ver que todo eso resultaba ser un problema para el medioambiente, busqué información y, aparte de aprovechar al máximo lo que consumía, comencé a compostar y me di cuenta que lo que antes consideraba “basura” se convertía en un recurso de la naturaleza.

Algunas cosas que aprendí en este camino y te podrían servir:

  • Antes de comprar algo, fijate si realmente lo necesitás o si es un impulso por consumir.
  • Preguntate por el origen de las cosas. Es incómodo, pero necesario.
  • Tratá de reducir basura comprando a granel, pero si no se puede, comprá tus cosas en envases reutilizables o reciclables. Hay cosas que no consigo sin empaque, entonces las compro al por mayor. Por ejemplo, compro el aceite y el vinagre de limpieza en envases de 5 lt. Lo fracciono para usarlo de manera más cómoda y una vez que vacío el envase le doy otros usos.
  • Hacé tus propios productos de cosmética natural. Vas a ver lo fácil y conveniente que es para tu salud y el planeta.
  • Evitá los empaques todo lo que puedas. Al comienzo es raro, pero te puedo asegurar que si te vas a la feria o verdulería del barrio, podés pedir que te carguen todo en una misma bolsa reutilizable. Animate a pedir “sin bolsita, por favor” o consultá en la dietética que frecuentás si pueden venderte el producto suelto. Si tomás bebidas, que sean en envase retornable. Vas a notar la diferencia en el precio y en la basura que generás.
  • Elegí consumir productos locales y fomentá en tu comunidad prácticas de venta con menos packaging y transporte.
  • Relajate. Vas a empezar a ver plástico, exceso de packaging y desperdicio por todos lados. Cada persona tiene su propia forma de hacer las cosas y los cambios llegan a su tiempo.
Los imprescindibles cotidianos: taza, bolsa, botella de agua, desodorante natural, sorbetes y shampoo sólido. Todos son reutilizables o comprados sin empaques.

Creo que más allá del packaging, lo interesante es observar nuestro impacto y hacer lo mejor posible para disminuirlo. ¿Vos qué pensás? ¿conocías el movimiento Basura Cero?.

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