Zero waste

Cómo limpiar tu casa sin productos tóxicos

Me crié en una casa donde el único día que no se limpiaba era el domingo. De lunes a sábado la casa brillaba con la limpieza a fondo y había un producto para cada lugar: lavandina y desodorante para pisos, limpiador en crema para baño y cocina, lustrador de muebles, detergente para los platos y detergente para limpiar el garage, aromatizantes en aerosol, pastilla para el inodoro, esponjitas de plástico y de metal, limpiahornos, spray para baño y cocina y por lo menos un trapo de piso para cada ambiente. Ah, ¡y agua por todos lados! Todas las mañanas la canilla no paraba.

Cuando me fui a vivir sola me traje el mismo chip, pero compré productos ecológicos (ingenua total) porque quería “ciudar el medio ambiente”. Entonces me gastaba una fortuna en todoloquecomprabamimadre en versión ecológica. Mi departamento brillaba como brilla ahora mi casa (modestia aparte), solo que comprendí que no hacía falta gastarse la mitad del sueldo para eliminar el “99% de las bacterias”, ni comprar productos con certificación ecológica para cuidar el planeta.

Hoy, todo lo que uso para limpiar es vinagre de alcohol, bicarbonato de sodio, detergente sólido, dos esponjas vegetales (luffa) y trapitos viejos. Todo queda perfectamente limpio, sin olores, y aprendí que la mejor certificación ecológica es usar productos naturales, sin necesidad de llenarse de cuanto producto tóxico exista en el mercado. Y aclaro que siempre fui exigente con la limpieza y dudaba de la eficacia de lo natural, pero me sorprendió ver los resultados.

Van algunos consejos

El vinagre de alcohol es un producto versátil, económico y no tóxico que limpia y desinfecta las superficies de manera efectiva sin ser dañino para el medioambiente. Antes de empezar, fijate si podés conseguir vinagre de alcohol a granel (hay lugares donde se consigue) así evitás empaques innecesarios. Yo no tengo esa posibilidad, así que compro en el mayorista el bidón de 5 litros que me dura muchísimo tiempo y es mejor que estar con botellitas chicas de un litro cada dos por tres. Aparte, después reutilizo el bidón para otras cosas. Al comienzo, el olor a vinagre me parecía fuerte, pero ahora ya estoy muy acostumbrada. A las horas de haberlo usado el olor desaparece, así que no te hagas mucho problema porque tu casa no va a oler a pickles todo el día. Pero si al aplicarlo el olor te parece muy fuerte, podés diluirlo con agua en un 50% y agregarle unas gotas del aceite esencial que más te guste. Los recomendados para limpieza son lavanda, limón, naranja, menta o eucalipto, pero usá los que prefieras.

También podés crear un limpiador multipropósito que es lo que usamos para limpiar casi toda la casa. Paso a paso: llená un frasco limpio y seco con cáscaras de cítricos y agregá a tope vinagre de alcohol. Dejá el frasco en un lugar oscuro un par de semanas y ya estará listo para usar. Para aplicarlo de manera cómoda, podés ponerlo en un spray o usarlo directamente diluido en algún recipiente. Te va a quedar un vinagre aromatizado al que le podés sumar esencias.

Superficies

Pisos: por cada balde común, agregá 1/4 de taza de vinagre. Para mantener la limpieza de los pisos, pasá todos los días una mopa de algodón seca, así abrillantás el piso y barrés sin necesidad de levantar polvo. Si tenés mopa, mejor. Y si no, podés doblar el mismo trapo de piso seco y pasarlo con el escurridor.

Cocina: todo lo limpio con vinagre, menos las zonas con mármol poroso. Para las áreas difíciles, humedezco la zona con agua y espolvoreo bicarbonato de sodio, ¡vas a notar qué diferencia!. Al detergente líquido lo reemplacé por un jabón de aceite reciclado que venden en la Feria Consciente de Posadas. Limpia muy bien la vajilla sin dejar marcas y lo uso junto con la esponja vegetal en reemplazo de la esponja plástica de supermercado (que por cierto, no es reciclable y es un residuo que podemos evitar). A la luffa (esponja vegetal) la consigo en la feria de los domingos. El trapo de la cocina es una toalla de mano que no daba para más. Todos los días después de usar la luffa y el trapito, los lavo y dejo secar al aire libre hasta un nuevo uso.

Baño: todas las zonas las limpio con vinagre, y si tengo que reforzar agrego bicarbonato. No mezcles ambos porque se anula el poder de acción, así que es mejor que uses uno y después el otro. Para cepillar los azulejos de la ducha uso una esponja dura de fibra de coco. Una vez que termino de usar todo, dejo secar las cosas al aire libre.

Esponja de fibra de coco. La uso para limpiar las zonas difíciles del baño.

Ropa: lo ideal es encontrar el bloque grande de jabón de coco (vienen por un kilo), pero si no tenés, usá jabón neutro común. Lo rallo y dejo preparado para usar. Por carga completa coloco unas tres cucharadas soperas de jabón. Limpia la ropa muy bien, es económico y si bien no lo consigo sin empaque, me rinde muchísimo. Como suavizante, el vinagre de alcohol o de manzana es lo mejor, porque suaviza las prendas, ayuda a fijar los colores y además cuida el lavarropas por su efecto antical. Una vez seca, la ropa no queda con olor a vinagre.

Vidrios: Podés usar el limpiador multipropósito o directamente vinagre. Otra opción natural es usar alcohol. Con cualquiera de los dos, los vidrios y espejos quedan muy bien.

¡Y listo! con pocas cosas y bajo presupuesto podés hacer tus propios productos de limpieza sin dañar tu cuerpo ni el medioambiente. ¡Te animo a probarlos!

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