Compostaje,  Experiencias,  Zero waste

Mi experiencia con la Paca Digestora Silva

Cuando empecé mi proceso de reducir residuos le di otra oportunidad al compostaje. Ya lo había probado con pocos resultados hace algunos años y tenía ciertos mitos dando vueltas. Una vez que me informé bien, armamos en casa la “Paca Digestora Silva” y nuestra manera de ver residuos cambió para siempre. Si no sabés qué es una compostera y todo lo que te estás perdiendo por tirar “todo al mismo tacho”, seguí leyendo este post que te vas a ir con ganas de poner a punto tus plantas y ayudar al planeta con -casi- nada de esfuerzo.

El compostaje es un proceso biológico realizado mayormente por microorganismos. La naturaleza lo realiza todo el tiempo y es una excelente opción para reducir en nuestras casas entre un 40 y 60% nuestros residuos y transformar la materia orgánica.

Casi todos los orgánicos que normalmente hay en tu casa pueden ser aptos para el compostaje: cáscaras de frutas, carozos, verduras, pasto, podas de jardín, ramas, hojas, cáscaras de huevos, cartón o papel con poca tinta.

Y uno diría ¿para qué me sirve compostar?

1. Para reducir residuos y emisiones. Se estima que la mitad de los residuos que tiramos a la basura son materia orgánica que se puede convertir en compost. Además, debido a las condiciones en las que se encuentran los orgánicos que van al basural o relleno sanitario, liberan gas metano, contribuyendo a la generación de gases de efecto invernadero.

2. Es fácil. Sólo tenés que equilibrar los materiales secos y húmedos. Por ejemplo, si hoy te preparaste una riquísima sopa, seguramente te quedaron cáscaras de zanahorias, de cebolla, el cabito de un morrón y algo de cáscara de calabacita. Todo eso va a la compostera, pero ese material de cocina húmedo (nitrógeno) tiene que ser equilibrado con la misma cantidad de material seco para que le aporte una dosis de carbono: un poco de papel de diario, hojas caídas, pasto, ramitas, cartón de la caja de huevos o aserrín sin tratar. Y así vas creando un equilibrio entre ambos elementos (más abajo lo explico en detalle).

3. Arreglás tu jardín y macetas con un gran aporte de nutrientes y te ahorrás unos buenos pesos en comprar compost en viveros.

4. Se adapta al espacio que tengas. No importa que vivas en una casa o en un monoambiente, siempre hay espacio para una compostera. En este post te cuento mi experiencia con una compostera doméstica chica.

5. Es una actividad muy interesante para hacer con chicos. Aprendemos juntos a identificar recursos y a cuestionarnos todo lo que considerábamos un desperdicio y que se vuelve algo valioso para el ambiente.

Cuando comenzamos en casa, elegimos hacer una Paca Digestora. Tengo un jardín grande y la verdad es que antes de empezar con toda la movida del compostaje, tirábamos el pasto y restos de poda en bolsas. Cada semana, se iban una o dos bolsas de consorcio a la basura. Ahora todo eso va a la paca y se convierte en nutrientes para las plantas.

La Paca Digestora que tuve en el jardín durante un año.

La paca digestora es un sistema de compostaje anaeróbico (sin presencia de oxígeno) que fermenta la materia orgánica a través del prensado manual de los residuos. En una paca de un metro cúbico entran hasta 500 kg de materia orgánica. Imagínense toda esa materia rica en nutrientes desperdiciada en cientos de bolsas que terminan en el basural, ¡una locura!. La paca no genera malos olores y permite compostar hasta las heces de perros y gatos. Fue lo primero que me llamó la atención, porque los otros sistemas no permiten compostar heces ni residuos orgánicos de todo tipo (como cárnicos y restos de comida).

Así que nos pusimos en marcha para hacer nuestra propia Paca. No teníamos suficiente madera recuperada, así que compramos madera de eucalipto no cepillada y en una tarde armamos toda la estructura siguiendo las instrucciones de esta web.

Hicimos un cubo sin base ni tapa, con un lado desmontable para poder retirar la paca una vez llena.

La paca digestora funciona como una compostera fácil de usar y es un sistema muy útil para hogares donde hay muchos orgánicos de jardín. Es importante que sepas que mientras más triturados estén los orgánicos, más fácil y rápido será el proceso de compostaje. Así que te recomiendo que a las podas grandes las reduzcas en trozos más pequeños .

Corto las hojas de poda para ayudar a acelerar su descomposición.

Antes de empezar

  1. Armá un cubo de madera con lados de 1 m2, sin tapa ni base.
  2. Una vez listo, colocá la paca en el espacio que te quede más cómodo para acceder y dejar los orgánicos. La podés ubicar donde quieras mientras esté al aire libre.
  3. En la base agregá ramas de jardín cruzadas como una rejilla para aislarla un poco del suelo y que a su vez permita el drenaje de agua y lixiviados.
  4. Agregá pasto y hojas a medida que los vayas generando. Los restos orgánicos de la cocina tendrán su lugar en el centro de la paca, en un espacio (tipo nido) que vas a ir tapando con el pasto y hojas de los costados.
  5. La paca se irá llenando con el tiempo y no te preocupes por la cantidad porque con los días el volumen irá bajando. En casa somos dos y tardamos varios meses en llenarla.
  6. Una vez llena, prensá bien todo el contenido (podés subirte arriba para facilitar el proceso) y sacale todo el aire. Desmoldá la paca y comenzá el proceso en otro sitio del jardín. El cubo que te quedó tardará entre 5 y 6 meses en convertirse en compost. Es lento, pero una vez que está lista la primera “tanda” tenés para entretenerte un buen tiempo arreglando el jardín mientras vas llenando nuevamente la Paca Digestora.
Así queda el cubo después de sacar el molde. En la foto están Sheep, el cubo y unas semillas de zapallo que brotaron desde el interior.

Pasados los 5 o 6 meses (¡a veces antes!) vas a poder observar que el cubo se convierte en compost: un material que tiene aspecto a tierra oscura, donde no podés distinguir los elementos que incorporaste anteriormente.

Cómo usarlo

El compost aporta muchísimos nutrientes a las plantas. Si decidiste agregar a la Paca Digestora heces de animales domésticos y restos de comida, te recomiendo usarlo solo para las plantas ornamentales, pero no para la huerta o plantas que vayas a consumir después.

El compost cosechado de la Paca Digestora después de unos meses de estacionamiento.

Aplicación directa a las plantas que están en el suelo. Remové la capa superficial de sustrato viejo que tiene la planta y agregá una fina capa de compost sin tocar el tallo. Al finalizar, tapá el compost con una capa de hojas, pasto seco, paja o chips de poda para evitar que los nutrientes se pierdan con las lluvias, el sol, los riegos o el viento.

En macetas y semilleros. Como en el consejo anterior, podés agregar el compost por encima de las macetas. Si vas a hacer un trasplante o preparar semilleros, mezclá un 30% – 40% de compost y el resto se completa con tierra sin abonar.

Té de compost. Sirve para aportar un nutriente líquido a nuestras plantas, y las fortalece.

Toni del canal de youtube “La huertina de Toni” comparte su fórmula para hacer té de compost.

Si te interesa el compostaje, en las próximas entradas te voy a mostrar mi experiencia con el compostaje aeróbico (con presencia de oxígeno) y con un vermicompostador (con lombrices rojas californianas).

En el podcast hablé con Fran de Cuidar a la Tierra sobre el compostaje, ¡no te pierdas la charla!

Cuéntenme en los comentarios qué dudas tienen y si se animan a probar esta maravilla. ¡Los leo!.

Corrección de texto: Vic Armada
Fuentes de consulta:
- ESCRIBÁ, María Gabriela (2007). Huerta orgánica. Buenos Aires. Ed. Albatros.
- La paca digestora: una opción limpia para aprovechar residuos orgánicos. Esfera Viva en: http://esferaviva.com/paca-digestora-opcion-limpia-de-aprovechamiento-de-residuos-organicos/?fbclid=IwAR0iK2gEfiBsWMZXV1LVPr46cbAXpokLLbm7nGwVQqb_LHQWxVOfl-4Jsfo

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